Una líder aliada con la educación

Esta experiencia va dirigida a la temática:
Género, Educación y Política Científica

Me he dedicado a generar un cambio sistémico en las realidades de las poblaciones en contextos de vulnerabilidad del país, principalmente con niñas, niños y juventudes.

Entre mis principales actividades está la gestión comunitaria, es decir, vincularme directamente con líderes sociales de diferentes sectores (educativo, comunidad religiosa, empresas, gobierno y sociedad civil) para ir construyendo redes, y así fortalecer la cohesión social y aumentar la igualdad de género. 

Durante dos años de mi vida (2013–2015), fui Profesional de Enseña por México (PEM) en el estado de Puebla. En este tiempo viví la realidad de una comunidad con alto índice de inseguridad ocasionado por la delincuencia, violencia y vandalismo. Al leer en el periódico que mi “alumno a” había sido arrestado por delinquir en la colonia. Cuando me enteré que mi “alumna b”, fue víctima de trata de personas. Al ser un apoyo para más de dos estudiantes que sufrieron abuso sexual en sus hogares, o al enterarme que “alumno c” consumía drogas ilegales, pertenecía a bandas delictivas y cometía delitos en su comunidad, comprendí que se necesitan impulsar políticas públicas con perspectiva de género.

Muchas veces sentí miedo e impotencia de estar ahí, pero me aferré a cumplir mi objetivo de generar un cambio en la realidad de mis estudiantes. Al ser parte de la comunidad escolar, desafié las situaciones de injusticia y desigualdad que presentaban las juventudes, por lo que desarrollé mi liderazgo más allá del salón de clases y decidí implementar proyectos comunitarios, en donde los estudiantes adquirieron habilidades y competencias para disminuir la vulnerabilidad a la delincuencia, violencia e inseguridad.

Al estar frente a grandes grupos de personas de entre 15 a 18 años de edad, impartiendo clases de ciencias sociales, pude conocer las debilidades del sistema educativo mexicano y las bajas expectativas de vida que tenía la población estudiantil al querer pertenecer a grupos delictivos.

El participar en el programa de liderazgo de Enseña por México (ExM), me permitió ser parte de una red mundial de líderes que comparten la misma visión que yo, el cual es seguir luchando por un país con igualdad de género. 

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